14 agosto, 2015

[Postales garabateadas. Sobre Valporno de Natalia Berbelagua]. Por Belén Ovalle Valdivia

Belén Ovalle Valdivia (Santiago, 1992) nos reseña el conjunto de cuentos Valporno, publicado por Emergencia Narrativa en 2011, primer libro de la escritora nacida en Valparaíso Natalia Berbelagua, quien además publicó La bella muerte (2013).

Postales garabateadas

Valporno de Natalia Berbelagua se nos presenta como un microscopio capaz de mirar el rincón más detestable de la ciudad. Habla sobre hechos corrientes suspendidos en nuestras narices: sucias marcas dactilares en vasos ajenos, sábanas manchadas, hombres aturdidos y mujeres atrevidas. Lo pornográfico estaría constituido por el intenso juego que mezcla el erotismo con la perversión y que replicaría sobre esta serie de relatos como aquello que puede traspasar el límite de lo morboso con imágenes que se instalan y se superponen frente a nuestra mirada. Digamos que Valporno explora escenarios que conocen nuestros ojos, pero que se nos escapan en la interminable rutina.
Los cuentos que componen el libro en su mayoría se corresponden con un erotismo que tiene que ver con dos aspectos del cuerpo: explícito, por un lado, abiertamente mundano y experimental y, por otro, con una excitación albergada en la mente. A través de un humor pervertido, se juega con situaciones que van urdiendo un paisaje de “mala muerte”, donde abundan los quejidos de la tragicómica vida de estos personajes.
Valporno se divide cuidadosamente en tres partes: la primera nos muestra diez relatos hundidos en el delirio, cada uno más intenso que el anterior; entre ellos, una mujer que se emborracha y besa los pies inmundos de un vago, una monja que se desprende de su dignidad con tal de acercarse a su dios y la increíble versión de un mecánico, un policía obsesionado con una estudiante. La segunda parte nos acerca a una cotidianidad más llana, empieza con las postales del Valparaíso bizarro, y sigue con el relato de una pareja inmersa en la desazón de la pobreza y la letanía, acabados sus sueños y completamente entregados a su suerte. La tercera parte remata el libro: el primer texto nos cuenta la historia de una mujer que atrae a sus amantes para saciar su soledad, encubre diferentes personalidades de quienes pasan por sus sábanas. Luego, la historia de las Toledo, dos hermanas hijas de un carabinero que provocan disturbios en la comisaría, lo que, de una manera u otra, acaba con la muerte del padre. Finalmente: “La comunidad del azote”, la autora plantea la existencia de mujeres que deciden, de forma calculada y sistemática, maltratar a hombres para desatar sus propias frustraciones.
La voz de Natalia Berbelagua muestra una ciudad que está entre el vicio y la perversión de Valparaíso y el desenfreno de Santiago. Nos ofrece un imaginario enigmático y fortuito, noches bohemias, sexo de todo tipo, situaciones cotidianas y complicidad con su escritura. Si queremos sumergirnos en los relatos de este libro, uno de los ejercicios obligados para el lector sería el siguiente: recordar la peor resaca, pensar en los actos humillantes que fueron cometidos el día de borrachera perfecta; detenerse en los rincones y los alrededores de la inmundicia y, por supuesto, recordar esa noche que no dormimos por placer.

Belén S. Ovalle Valdivia (Santiago, 1992). Estudiante de Licenciatura en Educación con mención en Castellano y Pedagogía en Castellano en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Es parte de la coordinación del Taller de Lectura, proyecto de autoformación de estudiantes de la misma casa de estudios que trabaja mediación y didácticas con literatura chilena emergente.

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